DIVINIDAD OLVIDADA (Ramtha)

Ramtha “El Iluminado”, fue una entidad soberana que vivió en este plano hace treinta y cinco mil años, y sus orígenes devienen del ya desaparecido supercontinente Lemuria. Ramtha, “El Ram” del pueblo hindú, significa  en el lenguaje antiguo de sus tiempos «el Dios». Ahora, tomemos un extracto de lo que nos dice Ramtha y desde lo que se recoge como cierto en su libro, El Libro Blanco.

«La encarnación nunca pretendió ser una trampa. Nunca pretendió ser eterna. Era simplemente un juego en el cual participar, una nueva aventura en la exploración de la creatividad y de la vida. Pero tú te perdiste rápidamente en los sentidos del cuerpo, y tu cuerpo se convirtió en la totalidad de tu identidad.

Te volviste tan inmerso en la materia de este plano que te convertiste en el hombre inseguro, atemorizado, el hombre vulnerable, el elemento mortal, porque olvidaste la poderosa esencia que vive dentro de ti.»

El ser del hombre —su alma y espíritu— es eterno. “Nada podrá nunca cambiar eso”. Pero el cuerpo que los dioses crearon para sí de la arcilla de la tierra, es vulnerable a los pensamientos del ser inmortal que lo ocupa.
Cualquier pensamiento que el hombre acepte y se permita sentir, se manifestará en el cuerpo, pues el cuerpo es la última parte del reino del hombre y está apoyado por los procesos de pensamiento del dios que lo habita.

Cuando el Dios-hombre empezó a experimentar las actitudes de supervivencia, empezó a reducir su poder de pensamiento que activaba la fuerza vital eterna dentro del cuerpo. Así, el cuerpo empezó a sucumbir. Cuando el cuerpo empezó a fallar, disminuyó la capacidad del hombre de razonar a través de su cerebro. Cuando el hombre  empezó a perder su poder de razonar, el miedo empezó a invadir su conciencia. Y cuando el elemento del miedo se convirtió en una actitud dentro de los procesos de pensamiento del hombre, el cuerpo empezó a sufrir la fuerza y los efectos del miedo: malestar, enfermedad, muerte.

Dice Ramtha… Aunque las primeras civilizaciones en vuestro plano estaban dotadas de una gran iluminación, lo ilimitado de sus procesos de pensamiento empezó a debilitarse hasta la limitación a través de la expectativa de la muerte y las actitudes de supervivencia. Esas actitudes de supervivencia, que surgieron del miedo a la muerte, se transmitirían a las generaciones futuras en forma de lo que se llama instintos de supervivencia; pues cualquier cosa que el hombre piensa se convierte en un patrón dentro de sus estructuras genética y celular.

Los dioses entraron en las limitaciones de la materia a causa del deseo de experimentar su creatividad a través de la forma corporal. Pero cuando los dioses, como hombre, experimentaron actitudes de limitación sobre este plano, se quedaron, sin darse cuenta, encerrados en la experiencia corporal. Pues cuando cada dios experimentó la muerte de su primer cuerpo, entró en lo que se llama un vacío. Este vacío era un lugar, una dimensión de luz,
no formaba parte de un entendimiento consciente de «Dios-conocedor de todo» ni del plano de la materia. El dios ya no podía volver al plano del pensamiento ilimitado, pues ahora guardaba dentro de sus procesos de pensamiento la alteración de actitudes limitadas.

Para continuar avanzando en la vida, y ya que encontraba este jardín de juegos, en materia, una experiencia maravillosa, el dios estaba muy ansioso de volver aquí. Así que volvía en otro cuerpo a través de la semilla de su propia descendencia, para continuar expresándose en materia y conciliar todos los pensamientos limitados que había permitido que alteraran sus procesos de pensamiento en la vida anterior. Pero al experimentar más los aspectos materiales de este plano, se hundió más profundamente en la limitación. De esta forma empezó el ciclo de reencarnación sobre el plano de la demostración.

A medida que los dioses volvían aquí como hombres, una y otra vez, para poder continuar sus aventuras en la vida, este plano se convirtió gradualmente en su concepto total de la vida, y ellos olvidaron su linaje y divinidad.
Perdieron el conocimiento de que podían volver, si lo deseaban, al plano del pensamiento puro, del ser ilimitado, el plano de conciencia sobre el que se habían expresado desde un principio. Así, emergieron otros planos de conciencia expresada, lo que se llama cieloslimitados, esferas limitadas.

Tomado de: El Libro Blanco, Ramtha, Cap 15.

Sic.. José Agapito Ramírez Montes

Imagen sacada de: divinidad olvidada

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