¡¡Sí existió una antigua civilización en la Tierra!!

Por relatos de muchos libros que recogen al día de hoy temas de actualidad relacionados con otras civilizaciones que poblaron la Tierra en otras eras, es en cualquier caso lo que nos relatan seres intraterrenos y seres de otras galaxias y planetas, quienes se han comunicados con nosotros a través de seres humanos de superficie que han servido como canalizadores de luz, con el fin de que esos sabios mensajes aparte de ser orientadores y altamente beneficiosos para nuestra evolución y elevación de conciencia, son bálsamos de necesaria sabiduria para nutrir y limpiar el alma de tanto lastre acumulado por muchos eones.

La era lemuriana tuvo lugar aproximadamente entre los años 4.500.000 AC hasta hace 12.000 años. Hasta el momento de ocurrir el hundimiento del supercontinente de Lemuria y 200 años más tarde el de Atlántida. Y además, hubo siete grandes continentes en este planeta.

Las tierras pertenecientes al continente gigante de Lemuria incluían tierras ahora bajo el Océano Pacífico así como las de Hawái, Islas de Pascua, Islas Fiji, Australia y Nueva Zelanda. También tierras en el Océano Indio y Madagascar. La costa Este de Lemuria también se extendía hasta California y parte de Columbia Británica en Canadá.

Como resultado de guerras incesantes, ocurrieron grandes devastaciones en Lemuria y Atlántida. Hace 25.000 años, la Atlántida y Lemuria, las dos civilizaciones superiores de la época, estaban batallando entre sí por temas de “ideologías”. Ellas tenían dos ideas contrapuestas, muy diferentes, sobre como debían ser dirigidas las otras civilizaciones. Los Lemurianos creían que las otras culturas menos evolucionadas debían ser dejadas solas para que continuaran su evolución a su propio paso, de acuerdo con su comprensión y sendero propios. Los Atlantes creían que todas las culturas menos desarrolladas debían ser puestas bajo su gobierno y controladas por las dos civilizaciones más evolucionadas.

Esto causó una serie de guerras termo-nucleares entre Atlántida y Lemuria. Más tarde, cuando las guerras terminaron y el polvo radiactivo se había asentado, no hubo ganadores.

Esas dos civilizaciones Lemuria y Atlántida existieron, y lo poco que quedo de ellas despues de haber resuelto sus desavenencias con guerras termonucleares, tuvieron que huir hacia el interior de la Tierrra porque los cataclismos que ocurrieron y la contaminación radiactiva no hicieron posible vivir en la superficie.

Actualmente y después de haber transcurridos 12.000 años terrestres los descendientes de esas dos civilizaciones entendieron, en conciencia, lo que significa vivir en Paz, armonía, perfecta tolerancia y sin saber lo que significa agredir a ningún ser de la creación.

Actualmente esas civilizaciones viven en el interior de la Tierra, como ya se dijo, en ciudades intraterrenas en las que han alcanzado un altísimo nivel de evolución y elevación de conciencia de quinta dimensión 5D.  Por citar algunas de esas ciudades intraterrenas esparcidas por Latinoamérica que vibran en una quinta dimensión 5D, cabe mencionar a: Telos en Monte Shasta EEUU, Miz Tli Tlan en Andes Peruanos, Aurora en Salto Uruguay, ERKS en Cordoba Argentina…

Esos seres de luz, desde las Ciudades Subterráneas, están dirigiendo su Luz sobre los habitantes de superficie, también lo hace la Jerarquía Espiritual, los Maestros Ascendidos, La Gran hermandad Blanca, los Seres Angélicos, los Cetáceos, y otros que están aquí en un vasto conjunto de formas de Luz.

Los pocos seres de superficie que se salvaron gracias a que se refugiaron en las zonas altas de la Tierra, es la civilización que actualmente vive (vivimos) en el estado de evolución y de elevación de conciencia tridimensional (3D) que nos es característico; salvo algunas individualidades (maestros, avatares, santidades, rishis, yogas) que han logrado elevar su conciencia a una quinta dimensión 5D , y más.

Durante los 12.000 años transcurridos para lemurianos y atlantes, que otrora eran las civilizaciónes de superficie que habitaban en la tierra, ellos durante ese tiempo lograron evolucionar y elevar sus niveles de conciencia hasta una rata vibratoria de 5D, mientras que otro grupo de los también descendientes de ambas civilizaciones en vez de ir hacia el interior de la tierra prefirieron asumir los riegos contaminantes y vivir en la superficie. Y a pesar de que ambos tuvieron las mismas oportunidades de vida en tiempo y espacio, los seres humanos de superficie, los que hacemos vida tridimensional sobre la superficie, no hemos logrado superar la conciencia corporal que nos ata y que priva en la pesada densidad 3D, que envuelve a la atmósfera de superficie.

Permanecemos anclados al mundo dual ego-mente (bueno-malo, rico-pobre, luz-oscuridad, blanco-negro, positivo-negativo, etc.), y eso hace que mientras permanezcamos anclados a esa falsa realidad, por demás ilusoria y evanescente, no levantaremos cabeza y se nos hará cuesta arriba salir de esta pesada densidad tridimensional.

A continuación cito un artículo publicado en RT.com (Antigua raza habito la Tierra) por el astrofísico Jason Wright, profesor del Dpto. de Astronomía y Astrofísica y Centro de Exoplanetas y Mundos Habitable, de la Universidad Estatal de Pensilvania (EE.UU.), quien asegura en un artículo que una “especie tecnológica indígena antigua” podría haber habitado la Tierra, Venus (antes del efecto invernadero) o “un Marte húmedo”.

En cualquier caso, el científico recalca que nuestro planeta es “el origen más obvio para una especie antigua de cualquier tipo”.

El profesor estadounidense enumera las probables causas de la supuesta extinción de estos tipos de vida. “La respuesta más obvia sería un cataclismo, algo natural —por ejemplo un impacto de un asteroide a escala de extinción— o algo autoinflingido: por ejemplo una catástrofe climática global”, opina.

No obstante, tampoco descarta otras posibilidades, como la de que “sencillamente se extinguieron”, que se volvieran “permanentemente no tecnológicos” o que abandonaran el Sistema Solar “por alguna razón”.

Además, Wright afirma que si existió una especie avanzada, probablemente haya dejado algún tipo de “marcas tecnológicas” que podrían ser halladas. Sin embargo, el científico apunta que el movimiento de las placas tectónicas en la Tierra y los cambios que han ocurrido en Venus habrían destruido estos rastros.

En este sentido, subraya que aún podría encontrase algún tipo de evidencia en otros planetas bajo la superficie, dado que “las estructuras enterradas bajo la superficie pueden sobrevivir y ser halladas mientras no hayan sufrido una colisión tan grave que deje destruida su naturaleza artificial”. Entre los lugares más posibles de su preservación, según Wright, figuran el planeta rojo y la Luna.

Otras Fuentes: Telos 1, Telos 2, Aurelia Louise Jones. Tierra Hueca y las Ciudades Subterráneas, Dianne Robbins

José Agapito Ramírez Montes

Imagen Google: lh3.googleusercontent.com

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *