El Cerebro y sus vinculaciones con el cuerpo físico, mental, emocional…

Esta reflexión la escribí a raíz de una información que me envió la hija Olga Carolina, sobre un libro que habla lo relacionado con el “Significado Metafísico de los Diferentes Malestares y Enfermedades”; el libro tiene por nombre “Obedece a tu Cuerpo” y su autora es Lisa Bourbeau… Lo cierto es que en ese fragmento se habla del “Cerebro”. 

Es bien interesante lo que recoge el libro “Obedece a tu Cuerpo”, en ese segmento relacionado con el CEREBRO. Gracias por hacerme llegar esa información que no deja ser muy apropiada para el coyuntural momento en que se vive.

Voy a dar mi opinión, que por supuesto tiene mucho que ver con la opinión de varios maestros (Baba, Ramtha, Thoth, Jesús, Buda, los Siete Maestros de Amenti, etc.), y con lo que la experiencia y el saber me han proporcionado en estos últimos 23 años. 

Debo empezar por decir, como bien se sabe, que las casualidades no existen, pues solo existe lo “Causal”; “Causa y Efecto”. O lo que la ciencia a través de Newton denomino como la ley de “acción y reacción”. Toda acción espera de si una reacción y toda causa tiene como respuesta un efecto.

Lo que quiero decir con esto es que nada está suelto en el Universo, empero, todo está perfectamente entrelazado y concatenado con una fuerza mayor a la que denominamos El Absoluto Universal: Dios. Nada permanece suelto es este juego cósmico, en el que lo terrenal y el protagonismo que desempeñan las entidades humanas es de vital importancia para que la energía primigenia se mantenga en perfecta armonía. ¿Quién desarmoniza?

La razón por la que los seres humanos estamos encarnados, es por que aún tenemos asuntos inconclusos que necesariamente debemos resolver en esta compleja y controvertida dimensión tridimensional (3D). No es nada fácil encarnar en la Tierra y enfrentarse con la desigual lucha entre el yo (ego alterado) y el YO verdadero. Dejemos en claro que el ego (yo) y la dualidad atañen a la ilusión de este mundo tridimensional 3D, y el YO, que es lo verdadero, atañe a lo eterno. La tarea de cada encarnación en la Tierra consiste en recobrar el poder del YO, y es por eso que se dice que la Tierra es una escuela de carácter espiritual, en el contexto galáctico, porque es en este plano en donde se moldea, refina y se busca recobrar ese supremo poder, que más que todo consiste en recobrar la LUZ del olvidado YO y su potencial primigenio. Y eso se traduce en que hay que limpiar y sanar la casa o Morada de Dios, que es precisamente el cuerpo físico en donde se aloja y tiene Su Morada. Todo ese trabajo hay que hacerlo, en conciencia, durante el tiempo que dure nuestra aventura terrenal acá en la Tierra.  

Encarnamos en la Tierra para curar heridas que le han hecho y le están haciendo daño al “Infante” que se aloja en nuestra envoltura corporal. En esta pasantía terrenal y en tantas otras de muchas vidas pasadas, estamos limpiando al alma de tanta basura que ha acumulado por las malas acciones, malos pensamientos, y el desamor de muchas vidas previas.

¿Has ofendido a Dios? Sí lo has ofendido. ¿Ofendiste a tus padres o a quienes fungieron como tal en muchas vidas? Sí los Ofendiste. ¿Haz humillado y ofendido a tus hijos por razones de iracundia, sin mediar control alguno? Sí, los has ofendido y humillado. ¿Has humillado u ofendido a algún amigo, por razones de tus arranques y carácter sin control? Sí lo has ofendido y humillado. ¿Has ofendido a un hermano y aún no reconoces el daño de esa ofensa? Sí lo has ofendido y aun no eres capaz de reconocer el daño de tu error. ¿Te has visto en el espejo de tus propios errores y has reparado en ellos? No, no has sido capaz de corregir nada y no has reparado en el daño de tus propios errores. ¿En estos casos qué te hace falta? ¡Te falta coraje y resolución para enfrentar con valentía estos dislates emocionales! Bla, bla, bla.

De modo, que ir en contra de tus seres más querido o en contra de tus familiares, semejantes y amigos es ir en contra de ti mismo; ¡efecto búmeran! Todo, absolutamente todo es “energía” y todo está sujeto y circunscrito a la mencionada ley de “acción y reacción”; y esas energías negativas que se han generado por errores y malas acciones, en algún lado deben estar alojadas, ¿verdad? Nada se pierde, todo se transforma; LAVOISIER, Antoine-Laurent…   

Todas esas oscuras energías que venimos acumulando desde muchos, muchos nacimientos previos, quizás desde cientos de miles de nacimientos, se han venido corrigiendo y sanando, en buena medida, encarnación tras encarnación, pero es poco lo que has logrado sanar en tu ego alterado… Pero, a pesar de eso, el saldo en cuenta sigue siendo negativo (debe, haber y saldo), porque con nuestros malos pensamientos y acciones equivocadas siempre le sumamos más al “debe” que al haber; el saldo, por supuesto, tiene que ser negativo (¿?)

¿De dónde provienen esas energías negativas? El resultado de esas “energías negativas”, que en casi su totalidad provienen del cuerpo emocional se derivan del ego alterado: ira, envidia, rencor, orgullo, resentimiento, odio, soberbia, mal carácter, creerse mejor que los demás, etc. Hay que tomar muy en cuenta que en la medida que dañes al otro, en esa misma medida te estás dañando a ti mismo; nunca hay que olvidar eso. 

De modo, que ese saldo en rojo o energía negativa (karma), que en apariencia no se reduce o disminuye y no deja de cancelarse, es lo que nos hace reencarnar una y otra vez en esta densa dimensión 3D; porque los asuntos inconclusos que vienes arrastrando de vidas previas más los errores que se generan y se han incrementado en esta vida, nos allanan el camino para volver a repetir el mismo guion y volver a reencarnar en el mismo sitio en el que se originaron; quizás en un entorno más áspero y repulsivo, en el que tendrás de tu lado a los mismos actores de tu entorno familiar que formaron parte de tu última reencarnación. ¡Qué fastidio calarnos el mismo calamar otra vez! Es lamentable, pero nuevamente hemos de repetir el mismo guion en esta densa escuela tridimensional.

El CEREBRO. Qué significa el cerebro y que potencial guarda en su interior… El cerebro es el órgano supra importante que lo controla todo en nuestro sistema corporal, nada escapa a su vigilia, manejo y a su férrea inspección. Además, es quien maneja, decide y controla todo lo concerniente a nuestras emociones, falencias físicas y quizás, lo más importante, es quien conecta las energías densas con las energías sutiles. El cuerpo humano sin un cerebro bien estructurado y armoniosamente equilibrado es un despojo en vida; de ahí deriva su vital importancia y razón de ser y existir.

El CEREBRO es quien tiene bajo su responsabilidad comunicarse con todo lo que tenga que ver con la especie humana y con las otras especies de todos los reinos. El CEREBRO humano es en la escala evolutiva la máxima expresión del conocimiento y sabiduría, sin que en otros reinos terrenales haya nada igual o parecido a su potencial y capacidad sin límite.

El CEREBRO, guarda en su interior una complejísima red del sistema neuronal, y es tal su potencial y energía que tiene la infinita capacidad de resolver aquí en este plano y más allá, lo impensable y lo no asimilable por el hombre humano de nuestros días. Su trabajo lo hace a través del pensamiento en el que una vez coagulado nos da las debidas respuestas en este mundo tridimensional. Es tal su poder, que puede comunicarse y resolver en millonésimas de nanosegundos y al instante, cualquier problema que se presente en el aquí y el ahora o en cualquier tiempo y lugar del universo conocido y desconocido. En el CEREBRO reposa un potencial igual y equiparable a la FUENTE de donde emergió: El CREADOR. Es tan infinito su poder, que a los ojos de los seres humanos y por causas del ego alterado y la ceguera de su escasa visión, al día de hoy, no existe en el hombre el entendimiento y el nivel de conciencia necesarios, que le haga ver la justa validez de su alcance sin igual y el potencial de sus inigualables y maravillosas proezas. El alcance y potencial de cerebro no tiene límites…

¿Tuvimos al alcance, en algún momento, esas maravillosas proezas propias del CEREBRO humano? Claro que la tuvimos y las hemos olvidado, y están allí en espera de un cabeceo de conciencia que nos haga recobrar el esplendor y el potencial de lo que en esencia SOMOS. ¡Acaso no eres hijo de AQUEL que hizo de ti lo que en imagen y semejanza ERES! 

No hay ninguna diferencia entre lo que el Padre ES y lo que tú eres; ninguna. A todas estas te preguntarás, pero ¿porque no soy rico?, ¿porque no tengo buena salud?, ¿porque tengo tantos problemas?, ¿porque no doy pie con bolas en lo que me propongo llevar a cabo?, ¿porque tengo tan mala suerte?… porque, porque, porque… Revísate y busca en tu conciencia qué es lo que pasa y porque no hay en apariencia la solución a nuestros pequeños o grandes problemas. El “ego alterado” hace de las suyas en nosotros y nosotros así mismo no somos capaces de ver nuestros errores en el espejo de la vida. ¿Qué se espera que suceda con esta perniciosa ceguera en nosotros? Pues, no hay dudas…, de que seguiremos cosechando lo que reiteradamente hemos sembrado desde nuestras equivocadas acciones; ¡El que siembra vientos, cosecha tempestades!

Existen dos planos que son de vital importancia en el hombre: El plano de Demostración (Tierra-3D) y el plano de Contemplación (Plano Sublime o Paraiso-5D). En el primero o de Demostración, propio de este plano tridimensional, desplegamos todo lo concerniente a nuestras aventuras terrenales, y en ello nos jugamos el libre albedrío y lo que su aliada dualidad y ego, llevan bajo la manga. Mientras que, en el Plano Sublime-5D, también llamado El Paraíso, una vez desencarnados, vamos a ese plano superior y hacemos un repaso al desnudo y en solitario (y ya liberados del libre albedrío) lo que fueron nuestras aventuras terrenales. Ese es el juicio que nos hacemos, a motu propio, y sin la intervención de alguien ni de nadie que nos obligara ( vine motu proprio).

Se trata de evaluar conscientemente nuestras aventuras terrenales, bien sea que éstas hayan sido buenas, regulares o malas; y esto lo hacemos sin la presencia o intervención de ningún juez o de ningún ser de luz, porque solo y, solo sí, debemos hacerlo, en nuestra condición de que somos nosotros mismos “quienes dictamos la ley; somos nuestros propios jueces y nuestros propios legisladores; somos los dueños de nuestro destino y somos los capitanes de nuestra alma”. De modo, que nadie, absolutamente nadie; y cuando digo nadie me refiero a que ni el mismo Padre interviene en ese repaso de conciencia, porque de hacerlo, Él mismo estaría infringiendo su promulgada ley de libre albedrío… No hay que olvidar y tener en cuenta que tenemos la libertad de conciencia (libre albedrío), para construir con nuestras acciones lo bueno, lo regular o lo malo. En ese sentido, lo correcto y deseable es no esperar justificar en los otros la culpa de nuestras equivocadas acciones, para solapar sibilinamente nuestros propios errores. ¡eso no se hace!  

Hay tres (3) glándulas alojadas en el CEREBRO que son las que rigen, controlan y deciden al instante, cualquier problema que se presente en las complejidades de nuestro cuerpo físico. Me refiero a las glándulas Pituitaria, Pineal y Rima (tercer ojo).

Cada una de ellas, por separado, hace su trabajo. En el caso de la pineal esta se encarga del control a lo interno, y la pituitaria se encarga del control y comunicación con el cosmos exterior (Creador), y la otra restante (rima) es una glándula intermedia que evalúa y procesa el trabajo de las primeras dos mencionadas. Todo ese complejísimo trabajo lo hacen estas glándulas para dar respuestas, consultar y decidir a tanto tráfico de gestión humana, en el que se deben resolver y dar respuestas al instante; he allí donde radica la majestad y la importancia del CEREBRO. El proceso del CEREBRO consiste en resolver, por separado, las respuestas de 75.000 pensamientos (buenos, regulares o malos) que se generan cada día, y darle sus debidas entradas y respuestas a cada una de esa gran cantidad de pensamientos en el que por sí solo algunos se resuelven al instante o, por el contrario, se posponen o se dejan archivados para ser resueltos en otro momento, o en tal caso, para darles respuestas en nacimientos a futuro. ¡Es tal la complejidad del CEREBRO!

El cerebro es una máquina de crear imágenes. Las neocortezas fabrican imágenes (algo similar a la holografía), y éstas quienes se encuentran situadas en el lóbulo frontal, anteceden a la realidad; dan realidad, permiten la realidad. La perpetúan o la cambian. Esto es lo que la ciencia llama el Observador.

El frontal del cerebro o Gran Arquitecto como lo suelen denominar muchos maestros ascendidos, se refiere específicamente a la neocorteza y al lóbulo frontal, y es donde se crean las imágenes holográficas o pensamientos. Existen el lóbulo izquierdo y el derecho, y solo tenemos desarrollado el izquierdo que es el lóbulo afín a lo masculino y se relaciona con la materialidad, lógica, matemática, densidad, etc. El lóbulo derecho que es afín a lo femenino es sinónimo de inmaterialidad, cognición, percepción, levedad, intuición, arte, etc. Es el más importante y es el menos desarrollado entre los humanos; es el que potencia y acelera el crecimiento de conciencia hacia planos y realidades de existencia superiores. He allí donde radica la vital importancia del CEREBRO en la compleja estructura corporal de los seres humanos.          

De los siete (7) cuerpos que poseemos los seres humanos (físico, mental, emocional, espiritual, etéreo, causal y supracausal), el más problemático en esta dimensión es el “emocional”. El cuerpo emocional es el cuerpo que no deja de echar varilla nacimiento tras nacimiento, y es el cuerpo que una vez puesto bajo control, todos los demás cuerpos se armonizan de forma automática. Y una vez que sucede esta armonización ya no hay necesidad de seguir reencarnando en esta dimensión porque los asuntos inconclusos ya fueron superados y resueltos. ¡Colorín colorado…!

El paso siguiente después de haber resueltos los asuntos inconclusos aquí en esta 3ra dimensión, es que en paralelo a esta sanación y liberación se ha elevado durante ese proceso, que no es nada fácil y exige mucha constancia y perseverancia, tu rata vibratoria; y es esta crecida y elevada rata vibratoria la que lograra elevarte hasta otros planos más elevados. Es decir, como por arte de magia habremos logrado trascender este mundo 3D y se habrá alcanzado, sin darnos cuenta, la dimensión más inmediata a esta 3ra dimensión: una CUARTA DIMENSIÓN 4D. Las dimensiones a las que hago alusión no tienen nada que ver con lo que usualmente se nos hace ver a través de películas o series de Netflix, HBO, u otras fantasiosas series cinematográficas. Cuando hablo de trascender, me refiero a la evolución en conciencia por el que pasan o alcanzan los seres humanos una vez que estos han elevado su frecuencia o rata vibratoria. Cuando se alcanza una elevación de conciencia que trasciende esta dimensión 3D, se activa en el cerebro el frontal derecho y se comienza a vivir bajo un estado de pleno conocimiento, sabiduría, arrobamiento y felicidad verdadera, y no sujeto a una tercera dimensión donde aún prevalece la dualidad y conciencia corporal, sino sujeto a una cuarta (4D) o quinta dimensión (5D), de conciencia.

Después de trascender esta 3ra dimensión y alcanzar la 4D, en ese plano superior estaremos despojados del libre albedrío y ya no existirá en nosotros la dualidad (bueno-malo, rico-pobre, positivo-negativo, femenino-masculino, etc.), y no existirá nada que tenga que ver con materia, tiempo y espacio; en definitiva, una vez alcanzado ese plano de cuarta dimensión 4D, el cuerpo físico, propio de una dimensión 3D, se trasmutara en un Cuerpo Sutil o cuerpo de LUZ de cuarta dimensión (4D) o quinta dimensión (5D). Este mencionado proceso que implica pasar de una tercera a una cuarta dimensión (3D a 4D) es, por analogía, lo que experimento el Maestro Jesús, quien a pesar de conservar un cuerpo de tercera dimensión (3D) éste con solo elevar su rata vibratoria podía alcanzar los planos superiores 5D, 6D, 7D; o sea, su cuerpo lo trasmutaba y lo transformaba en un cuerpo sutil, hasta alcanzar la LUZ; el proceso a la inversa también lo hacía sin ninguna dificultad. Es por eso que la cara y el cuerpo de Jesucristo permanecerá hasta la eternidad, tal y como lo es actualmente.

En esos planos superiores no hay acumulación de riquezas o de cosas materiales ¿por qué? Por la sencilla razón, como lo acabo de mencionar, de que a partir de la 4ta dimensión no hay nada que tenga que ver con lo material, con lo corporal, ni nada que ver con masa, tiempo y espacio; esas variables de masa, tiempo y espacio son exclusivas y propias de este mundo tridimensional 3D. ¡Bon Voyage mundo 3D!   

Bien amados hijos, Olga, Yenny, José Agapito Jr, Gabriel, Jesús, Netsi… Hay que hacerse exámenes de mea culpa y conciencia y conjurar hasta donde sea posible nuestros arranques de rabia, resentimiento, iracundia, remordimiento y egos alterados solapados, porque bajos esos estados emocionales es tanta la energía negativa que se libera en esos malsanos arrebatos, que por ignorancia y sin darnos cuenta le estamos dando alimento y fuerza al cuerpo emocional. Y, por ende, a las enfermedades que de esos negativos estados emocionales se derivan: sufrimiento, dolor, enfermedades psicosomáticas, enfermedades mentales y físicas (cáncer, renales, digestivas, nerviosas, cerebrales, etc. etc.).

¡Practiquen el PERDÓN! Y no solo practicarlo en el entorno más cercano a nosotros como lo son nuestros padres, hermanos e hijos, sino ponerlo en práctica en el entorno familiar y aun con nuestros amigos y enemigos. ¡Importante! Hacerse examen de conciencia (mea culpa) y pedirle también perdón a aquellos seres queridos que desencarnaron y ya no están con nosotros. Es tanta la energía que vamos a revertir…, que sin darnos cuenta estaremos sanando en nuestro sagrado cuerpo físico muchos, muchos asuntos inconclusos que nos hicieron reencarnar una vez más en esta pesada y densa dimensión tridimensional 3D.       

Los amo.   

NOTA: Esta reflexión la prepare sin recurrir o consultar textos u otra información de ninguno de los maestros mencionados, al iniciar esta reflexión, pero debo reconocer que le debo a ellos todo ese conocimiento y esa sabiduría de luz que me han trasmitido desde SUS cuerpos sutiles. Gracias amados Maestros. ¡Que así sea! ¡Por la vida!

José Agapito Ramírez Montes

Madrid, 14/08/2019     

VibraCosmos

Soy un profesional de la ingeniería eléctrica con años de experiencia en la profesión, pero desde hace 23 años me dedico a escribir artículos sobre tópicos de índole espiritual, etérico, dimensional y cósmico. Mis artículos no están circunscritos a lo que está determinado en esta tercera dimensión (polaridad, dualidad, positivo-negativo, etc), sino que va más allá de lo tridimensional y trasciende en mucho lo que tenga que ver con la cuarta, quinta, sexta y séptima dimensión. Me considero un investigador nato de lo desconocido. Eso, sí, siempre apegado a la "verdad".

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