¡Jesús lo logró!… ¿Y tú que has logrado?

Por: José Agapito Ramírez Montes

Dice un axioma religioso que ante los ojos de Dios todos somos iguales… La majestad y grandeza de Dios no tiene igual en este mundo ni tiene ningún otro igual en el infinito conocido y desconocido; es tal su omnipotencia, omnisciencia y omnipresencia que solo se le igualan los que de su misma divinidad y esencia, devinieron como seres de luz a su imagen y semejanza.

Los mismos poderes que desplegaron en este plano dos archiconocidas entidades humanas, que en un cuerpo físico decidieron encarnar como Buda o Jesús, son los mismos poderes per sé que tenemos todos y cada uno de los que hacemos vida en este plano material. ¿Cuál es la diferencia? Todas nuestras andanzas como sat, chit, ananda (ser, conciencia, bienaventuranza) en los mundos materiales o inmateriales se traducen en energía, frecuencia y vibración, y es de suponer que quien vibre a una rata de frecuencia más alta, más posibilidades tiene de escalar a otros planos más leves y a otras realidades superiores de más luz.

Mientras la conciencia de la humanidad permanezca anclada a la falsa ilusión de este mundo 3D y al plano denso que caracteriza este mundo tridimensional, y no se proponga dejar atrás lo que lo ata a la dualidad, al ego y al sentido de separación, esta conciencia humana no podrá alcanzar la conciencia Crística que un Buda o un Jesús lograron alcanzar. ¿Cómo lo hicieron y cuál fue la ecuación espiritual empleada para llegar tan lejos?

Ellos tuvieron la determinación, el coraje y las agallas bien puestas para enfrentar los anti valores de la época, y tuvieron el coraje y la fortaleza para enfrentar el desbordado egocentrismo de los gobernantes paganos y el falso pedestal de una casta religiosa con profunda senilidad espiritual. Rompieron, en el caso de Jesús, con el falso ego que prevalecía con mucha fuerza en la dirigencia gobernante y en la genuflexa dirigencia religiosa de la época imperial romana.

En lo físico, mental, emocional y espiritual esas entidades humanas: Buda y/o Jesús, que aún no habían alcanzado el nirvana o la iluminación, fueron entidades humanas tan igual como lo que hemos sido y somos nosotros, actualmente, en carne y hueso. Y tanto ellos como nosotros, por herencia divina, hemos gozado y tenemos las mismas ventajas y los mismos atributos divinos que en ellos los hizo ascender a la citada Conciencia Crística. Ellos DESPERTARON y con coraje, tenacidad, determinación y sin miedo o temor se buscaron y se amaron a sí mismos, y, vaya que ¡lo lograron!

¿Cuál es la diferencia entre un ser de conciencia Crística, tal como lo fueron Jesús o Buda, y la conciencia de una persona común y corriente tal como la que es actualmente la tuya, la mía o la de todos nosotros? ¿Acaso tuvieron que alcanzar esos sitiales de luz a fuerza de rezos, retiros espirituales, meditación, mantras, plegarias, yoga, ritos u otros medios espirituales a su alcance? No niego ni descarto lo que ayudan y apalancan estas invocaciones y ejercicios espirituales, pero no es precisamente ese rol lo definitivo y lo más esencial para alcanzar la sabiduría y la luz de lo incognoscible… Hay un proverbio de vieja data que nos dice que “son más sagradas las manos que ayudan que los labios que oran”.

La reciente encarnación de Sai Baba y ya desencarnado desde el año 2.011, nos dijo entre otras certezas espirituales… Yo soy Dios y vosotros sois Dios, aunque la mayoría de vosotros os habéis negado a aceptar que sois Dios. Es más fácil para vosotros sentir devoción a un Dios externo que realizar la ardua tarea interna de descubrir que vosotros también sois Dios. El que Yo descartara un cuerpo enfermo no es diferente de lo que vosotros también haréis cuando llegue el momento. Jesucristo también descartó Su cuerpo sin remordimientos ni quejas, con el conocimiento de que Él era Dios en Unidad con el Padre, a quien llamaba Abba…

El servicio desinteresado al prójimo y sin mirar a quien se le proporciona, es un peldaño de necesaria experiencia espiritual para lograr ascender hasta otros sitiales menos densos y de más levedad espiritual. Lo que quiere decir, que mientras no haya una auto introspección de conciencia a lo interno y mientras no nos amemos en conciencia a nosotros mismos, es poco lo que se puede lograr en tal o cual encarnación. Para abrazar en amor a toda la humanidad es necesario purificar nuestros pensamientos, palabras y acciones y buscar a lo interno la esencia divina que mora en cada ser humano. En ese sentido, de seguir atrapados y bajo el engaño que nos brinda la falsa realidad que se respira en este mundo, seguiremos, lamentablemente, tropezándonos con la misma piedra una y otra vez… Repetir el lamentable ciclo de nacer, envejecer y morir, una y otra y otra vez.  

“La mente es la causa de la esclavitud y la liberación, y si uno puede dominar esta mente, puede convertirse no solo en una mente maestra, sino en el maestro mismo, dice Sadguru Sri Madhusudan Sai”.    

No desdeño y no dejo de reconocer el intenso trabajo espiritual que desplegaron seres divinizados de la talla espiritual de un Rama, Krishna, Buda, Jesús, Thoth, u otros de más reciente data tal como Ramtha o el Avatar de Avatares Sathya Sai Baba, quienes despliegan en este ahora y desde sus cuerpos de luz un inmenso trabajo para DESPERTAR y sanar las mentes de los seres humanos y elevarlos a la realización y manifestación de su divinidad en la Tierra. En otras palabras, están apegados a Su misión de salvar almas y regresarlas a la Conciencia de Dios.

La naturaleza de Buda Jesús o Sai Baba es Omnipresente, y aunque están en donde todos nosotros estamos, cuando se les llaman y se les recuerdan, ellos están atentos y responden a nuestras necesidades.

Buda, Jesús y Sai Baba

Es notorio y por todos conocidos el maravilloso trabajo espiritual que llevó a cabo durante 85 años el Reformador Social y Espiritual de esta era Sri Sathya Sai Baba, mientras estuvo entre nosotros en su cuerpo físico. Y lo es más aún el trabajo que hace Sai Baba actualmente desde que dejó su cuerpo físico hace ya 10 años (2011), y que ahora lo realiza desde su cuerpo de luz con prontitud, efectividad y afectivas respuestas de amor incondicional desde los planos invisibles. Trabajo que se hace sin esperar nada a cambio y para el bien de la humanidad, que con tanto amor lleva a cabo Sai Baba sin detenerse un segundo en sus labores de ayuda al prójimo y a la humanidad, en especial la ayuda a los más desfavorecidos y olvidados; hechos tangibles que se resume en hospitales, educación, colegios, universidades que ofrecen educare espiritual y secular, cultura, bibliotecas, alimentos, comedores, viviendas, centros espirituales, etc. ¡Todo gratuito!

Si la casa está sucia, maloliente y tiene en su interior muchos desperdicios y basura acumulada, por descuido y abandono, hay que barrerla, lavarla, limpiarla y pasarle al piso un antibacterial para descontaminarlo. ¿Es o no es así? Igual pasa con un cuerpo humano que se deja a la buena de Dios, y sin que haya de nuestra parte el aseo, el cuidado, el auto estímulo, la alimentación y la atención necesaria, de forma que éste se mantenga físicamente sano tanto interna como externamente en pensamiento, cuerpo y espíritu. Nos hemos olvidado de Aquel a quien le debemos todo. Nos hemos olvidado de nuestro origen y linaje Divino por culpa de las veleidades, los apegos y por la falsa ilusión que nos aferra a este mundo tridimensional.

Hemos permitido que el ego falso tome mucha fuerza y haga de las suyas en detrimento de lo real y verdadero, y ese olvido y desdén por lo verdadero y eterno nos ha alejado de la esencia celestial de la que por derecho divino somos acreedores. La indiferencia por las cosas de Dios no ha distanciado del Ser, el YO, y esa indiferencia tiene un costo muy alto porque conlleva mucho dolor y sufrimiento en el tiempo.

Hoy, por descuido y por dejarnos llevar por la falsa ilusión y las falsas trampas que nos pone ante nuestras narices el Tentador, nos dejamos llevar por el ego, por la dualidad de lo bonito y lo feo y nos dejamos cautivar por el sentido de separación de lo tuyo y lo mío, y permitimos que falsos maestros o encantadores de serpientes hagan el trabajo espiritual por ti, por nosotros; y esa permisiva actitud no es más que entregarle a otros, por debilidad o por ignorancia, y a su libre arbitrio, nuestras energías y todo nuestro potencial de luz. Todos los maestros que he citado al comienzo de esta reflexión, son maestros espirituales de luz que no tienen nada que ver ni buscan ni tienen propósitos oscuros.  Sin embargo, sí lo tienen los falsos profetas o los falsos predicadores de falsa atestación.

Se debe tomar conciencia de que el ego fue un error, que nunca existió realmente; que uno siempre fue Cristo/Atma y había olvidado la verdadera naturaleza de la existencia. Quien desee recuperar, realizar al Ser Crístico dentro de sí, debe destruir el ego voluntariamente, comprendiendo que en última instancia causa sufrimiento, separación, aflicción y muerte. El ego vive obteniendo y olvidando, mientras que Cristo vive dando y perdonando. Destruir el ego significa perdonar y bendecir a cada uno pues nadie hizo realmente nada. El ego, un fantasma, una estructura imaginaria, es responsable de las acciones, las palabras y los pensamientos equivocados. Tomar conciencia de esto basta para librarse de él para siempre.

VibraCosmos

Soy un profesional de la ingeniería eléctrica con años de experiencia en la profesión, pero desde hace 23 años me dedico a escribir artículos sobre tópicos de índole espiritual, etérico, dimensional y cósmico. Mis artículos no están circunscritos a lo que está determinado en esta tercera dimensión (polaridad, dualidad, positivo-negativo, femenino-masculino, etc), sino que va más allá de lo que atañe a lo terrenal y trasciende en mucho lo que tenga que ver con la cuarta, quinta, sexta y séptima dimensión. Me considero un investigador nato de lo desconocido; a lo que tenga que ver con el cosmos conocido y desconocido. Eso, sí, siempre apegado a la "verdad".

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