ACUERDOS DE ALMAS.

Por. José Agapito Ramírez Montes

Por cada día que pasa más conocimiento se tiene y más se entera la gente de las alianzas entre almas, que se contraen allá en el Plano Sublime antes de encarnar de nuevo en este mundo. O sea, me refiero a los acuerdos o convenimientos que se hacen entre dos entidades antes de nacer de nuevo o por primera vez, en este plano 3D. Sin tapujos se percibe y se comenta actualmente, a soto voces, que antes de nacer cuando cada entidad decidió venir a la Tierra a vivir la experiencia 3D, hubo entre dos o más entidades un acuerdo de almas… ¿Qué hay de cierto en este tipo de alianza entre almas?  

Voy a relatar sucintamente una pequeña historia que corrobora con bastante aproximación el acuerdo que hubo entre mi persona y el alma que decidió ser mi pareja durante casi medio siglo, en esta retadora aventura terrenal. Y no es que haya entendido desde un primer momento la razón o las causas que motivaron ese encuentro, no. Ni pasaba por mi cabeza que hubo tales alianzas que se harían realidad después de nacer y al alcanzar la edad adulta, pues a decir verdad, no lo entendí ni supe darles explicación a los hechos “causales” que ocurrirían entre dos personas del sexo opuesto que, por variadas razones y preacuerdos entre ambos decidimos encontrarnos o reencontrarnos de nuevo, en una nueva encarnación de almas.

De modo, que cuando me reencontré de nuevo con la que iba a ser mi cónyuge en esta encarnación, ya finalizando el último semestre de ingeniería eléctrica, recuerdo que en una fiesta le dije mirándola a los ojos y después de haber tenido con ella 4 o 5 encuentros previos después de haberla conocido, que ¡ella iba a ser la madre de mis hijos! (…) Ella se quedó en shock y algo estupefacta y extrañada, porque apenas hacía unos pocos días que nos habíamos conocido… Lo cierto, es que después de 9 meses contrajimos nupcias y se hizo realidad lo que desde mi ser interno se revelo como algo que tenía que ocurrir en un futuro cercano…

Después de dos décadas de haberme casado comencé a darle sentido a muchas de las experiencias que ya había vivido y al reencuentro o el acuerdo entre dos almas que decidieron reencontrarse. En ese sentido, debo reconocer que la lectura de muchos libros de la que me considero un apasionado y consuetudinario lector, desde que era un niño preadolescente, me abrió el entendimiento y apresuro en mi mente el conocimiento y la búsqueda por lo desconocido. Los tantos libros que devoré en 3 décadas abrieron en mi mente una ventana de los archivos akásicos y fue de esta manera que pude darle sentido a muchos pasajes, sinsabores y gratas experiencias que se habían desarrollado durante aproximadamente 30 años… Pero, el espaldarazo final de conciencia y, sin lugar a dudas, me la dio Sai Baba.

Antes de que mi esposa Olga Margarita dejara este plano comentábamos muchas veces la alianza que hicimos en los planos superiores, antes de nacer… Yo era un convencido de que todo en este plano obedece a un plan, y con el tiempo el principio de causalidad se encargaría de hacer lo propio.  

¿Qué tipo de ayuda nos pueden prestar los seres que tienen una Conciencia Crística igual o más elevada que la del Maestro Jesús?

Por lo general y casi la totalidad del género humano no saben “en conciencia” de dónde vienen, qué hacen y hacia dónde van, ni nada saben ni se imaginan que lo que ocurre en tal o cual nacimiento se debe a un plan preconcebido que ya fue acordado mediante la alianza que se hizo entre dos almas, antes de nacer en este plano. Y es el caso de que por lo general siempre le atribuimos nuestras experiencias a la buena suerte o a lo que se da como un hecho de que tal suerte se debe a la casualidad o a cosas del destino… ¿Existe la buena suerte o el destino o tal vez todo se deba a la casualidad? Empero, nada de lo que ocurre en nuestras vidas se debe a la buena suerte, al destino o a hechos casuales…, debido a que todo lo que ocurre o ha de ocurrir en nuestras vidas se debe a un libreto que fue previamente elaborado, allá en los planos superiores, y su desarrollo y puesta en escena en este plano 3D se debe a hechos causales; ley universal de causa y efecto. Nada en este Universo material escapa a la infalibilidad de la Ley Universal de Causa y Efecto.     

Una de las ayudas de conciencia a la que debo darle el crédito que se merece, se la debo al espaldarazo y a la ayuda de conciencia que me proporcionó mi maestro o gurú, el Avatar hindú Sri Sathya Sai Baba. Porque fue gracias a Él que pude abrir los ojos, o más bien entender y dar como cierto, que fue gracias a ese despertar de conciencia que ocurrió hace 25 años que pude nacer y despertar de nuevo en esta encarnación; ese acontecimiento espiritual significo mi verdadero nacimiento en esta encarnación. Después de recibir la Gracia Divina del Maestro, pude darle sentido al encuentro que tuve con mi cónyuge en este vida y supe con certeza que todo esta unión conyugal obedeció a un preacuerdo que tuve con ella en los planos de superiores, antes de encarnar de nuevo en este plano. ¿Qué pude entender a partir de ese despertar y del toque de conciencia que me proporciono Sai Baba?

Fueron muchas las dudas y las lagunas espirituales que estaban allí presente desde hacía bastante tiempo, sin que hubiese alguien que me orientara y le diera su debida explicación, a tales vacíos. Pero como nada queda suelto en este Universo y nada queda sin respuestas, fue ese Universo quien me respondió a través del maestro citado y fue gracias a las oportunas respuestas de Sai Baba que pude darle sentido a muchos de los cabos sueltos y a muchas de las incertidumbres que permanecían en mí, dormidas, y sin explicación alguna.  

Pude entender en principio que cada alma seleccionó minuciosamente las experiencias que deseaba vivir en esta encarnación. Pude entender que aquí venimos para cancelar asuntos inconclusos de otras vidas y así nutrir al alma de nuevas experiencias. Aprendimos a valorar la amistad, la traición y las puñaladas por mampuesto. Algunos eligieron aprender a través del desapego, otros de la soledad. Los más decidieron aprender de la relación de pareja, de los hijos y de los altibajos del entorno familiar. Algunos se atrevieron a experimentar la riqueza material, la pobreza y los duros avatares de la vida… y fue así que desplegaron y vivieron su propia realidad… como si eligieran las materias para matricularse en la Universidad. Todos decidieron sus misiones y propósitos de vida. Y hubo una gran reunión entre esas almas para pactar y convenir cómo se interrelacionarían estas almas, una vez encarnados… Como cuando se reparten los roles en una obra teatral, cada cual recibió su papel en la obra de su vida… y nacieron…

Algunas de estas almas se encontraron desde su nacimiento y son hermanos, primos, buenos amigos.. A otras les tocó ser compañeros del cole para llegar a ser amigos en la adultez… otros no se encontraron cuando niños o en la etapa de adolescencia sino cuando mayores…, otros pactaron conocerse en una fiesta, ligar afinidades, y enamorarse… Y hubo quienes tendrían roles mínimos en la vida del otro. Serían el médico que lo revisó cuando estuvo internado por apendicitis… Otros serían quien le rompería la nariz en la disco porque le robaría la novia… O el taxista que lo llevaría al aeropuerto aquel día en que le avisaron que su madre se moría…

Nada, absolutamente nada es casual en la vida de ninguno. Porque en todo ser humano existe el “libre albedrío”. Nos hemos repartido los papeles, pero no hay guion. Cada uno crea sus propios diálogos y acciones…, y asume la responsabilidad de lo bueno o lo malo de sus actos. Cada alianza contraída entre almas, en alusión al guión que les toco planear antes de nacer, se va desarrollando en la medida que la aventura terrenal se lo permita. Nada escapa a los altibajos o a los pro o los contras de tales alianzas.

Así que ponte a pensar ¿Por qué tienes a ese jefe tan exigente y perfeccionista? ¿Será que acordaron que él sacaría lo mejor de ti y te puliría cual diamante?  ¿O será que tienes que aprender la tolerancia? ¿Y si lo que debes hacer es renunciar? ¿Por qué naciste en el hogar en que te encuentras ahora y cuál es el aprendizaje? ¿Acaso se cruzaron los roles en la línea de tiempo dimensional y fue ese el motivo de que no te encuentras bien en la familia que naciste? Es difícil saber lo que viniste a vivenciar con cada persona… pero el alma lo sabe… y el alma solo sabe comunicarnos mensajes inaudibles que llamamos intuición.  

¿Y por qué no logras tener una pareja fiel?

Comprendes ahora que esa persona que está allí como un Pepito Grillo es porque quizás tú se lo pediste, y le rogastes que fuera la voz de tu conciencia… y tú misma le suplicastes: no importa que te odie, pero no me dejes realizar algunas acciones que me dejarán pegada a esta encarnación

Y entiendes que algo intuitivo lo percibes en ti porque te bastó con ver a esa persona para que sintieras retortijones en la panza; el choque de energías entre dos entidades que no se iban a tolerar, pero era necesario vivirlo porque en eso consistía el aprendizaje…, tu alma te estaba avisando todo el dolor que te causaría…

No recordamos. No sabemos qué es lo que nos une a todo el elenco que nos ayuda a representar la obra de nuestras vidas, pero hay en acuerdo tácito entre todos de permanecer juntos para ayudarse mutuamente a crecer… evolucionar,.. aprender…

Entre todos formamos un verdadero equipo sanador porque nos ocupamos tanto de nuestro propio desarrollo como del de los demás. Pero también podemos cerrar abruptamente la relación con algunos por problemas meramente terrenales. Ya lo mencioné: Tenemos libre albedrío.

Todo este camino iniciado desde nuestra primera encarnación hace billones de eones atrás tiene como objetivo la iluminación… En cada encarnación agregamos gotas de luz a nuestra conciencia y así evolucionamos. Todos los roles son necesario vivirlos porque esos roles nos fortalecerán el carácter y elevara en nosotros nuestros niveles de conciencia. Avanzamos despacio en términos terrenales, pero vamos a la velocidad de la luz en términos estelares…

Así que no podemos mirar ninguna relación y juzgarla de triunfo o fracaso… Estamos aprendiendo, y el solo hecho de poder interactuar con otros, de conocerle y llegar a descubrir sus afinidades y diferencias, es el rol que nos toca vivir para nutrir el alma…, llegar hasta lo profundo de nuestras almas vuelve cualquier relación un éxito…

Consultas: “Once minutos”, Paulo Coelho

VibraCosmos

Los artículos que se publican en Vibracosmos no están circunscritos a lo que está determinado y a lo que rige con mucha fuerza en esta tercera dimensión. Una dimensión en la que priva con mucha fuerza y dominio la polaridad, la dualidad, el sentido de separación y el egocentrismo a ultranza. En otras palabras, estos mensajes y las publicaciones que se difunden van más allá de lo que atañe a lo terrenal y trasciende en mucho lo que tenga que ver con la 4ta, 5ta, 6ta y 7ma dimensión. La verdad de lo que no se publica en las redes y medios impresos de gran poder mediático mundial, aquí en este blog tienen la relevancia, difusión y la caja de resonancia que se merecen. El saber y todo lo que tenga que ver con el Universo conocido y desconocido, es el interés que tiene Vibracosmos para que ese conocimiento y la verdad de lo que se nos oculta, llegue equilibradamente y por igual hasta todos los rincones del planeta.

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